Capítulo 60. La promesa rota.
Capítulo 60. La promesa rota
Habían pasado casi treinta días desde que Ian se había marchado y aun así, su recuerdo seguía persiguiéndome. Lo veía cuando cerraba los ojos, con esa sonrisa cansada que intentaba disimular. No era fatiga física, lo supe demasiado tarde. Era el desgaste de amar a alguien que no podía devolverle lo mismo.
Yo lo necesitaba, sí, pero de otra forma. Necesitaba su compañía, su apoyo. Él quería mi corazón… y ese ya estaba marcado por un destino que no podía romper.
La