Olivia mantuvo los ojos cerrados, pero no se perdió nada de lo que sucedía a su alrededor. Sintió el toque afectuoso en sus brazos. Como los labios del Tigre contra tu piel, como delineando tus tatuajes. La barba de Diego le puso la piel de gallina, recordándole la noche que vivió en brazos de su pareja.
¿Podría ser un sueño?
Si lo fuera, no quería despertar más.
Abrió los ojos y vio los hermosos ojos verdes del Tigre mirándola. Olivia sonrió cuando lo vio girar su cuerpo y flotar sobre el de e