Y efectivamente, el día fue largo y doloroso.
Todos estaban en el cementerio, a excepción de María y Raphael que se quedaron con Kenai y Koda, presentando sus últimos respetos al hermano de Olivia. La niña, aunque no conoció a su hermano durante su vida y ni siquiera lo recordaba, sintió como si le hubieran arrancado una parte de su corazón y la hubieran matado. Su hermano, que vivió una vida miserable junto a quien se suponía que debía amarlo y protegerlo, sólo encontró la paz después de su mu