PUNTO DE VISTA DE LENA
El Summit ya no parecía un santuario.
Se sentía como una trampa.
Y por primera vez desde que todo esto empezó, yo no era la presa.
Era yo quien estaba tendiendo la trampa.
"Nos están vigilando", dije.
Nadie discutió.
Sebastian estaba de pie al otro lado de la mesa, con los brazos cruzados y la mirada fija en el mapa extendido entre nosotros. Caleb permanecía más callado, pero podía sentirlo pensando, calculando. Marcus se apoyaba contra la pared, ya anticipando hacia dónde