PUNTO DE VISTA DE LENA
El silencio no solo llenaba la habitación. La presionaba con fuerza.
Como si el aire mismo supiera que algo había sido arrebatado… y no regresaría igual.
El papel seguía en mi mano. No me había dado cuenta de que lo estaba apretando hasta que se arrugó ligeramente bajo mis dedos.
Nora.
El nombre aún no se sentía real. Porque si lo era… entonces esto ya no era solo un juego.
Esto era una guerra.
Exhalé lentamente, obligando al filo afilado del pánico a retroceder al lugar