Valentina miraba a Alexander intentando contener la herida que sentía por aquella pregunta suya. Entendía su lado, él tenía motivos para desconfiar de ella, después de todo, al principio había aceptado casarse con él solo por dinero, y tras la conversación que él había escuchado entre ella y su madre, sin duda estaba aún más desconfiado. Sin embargo, era precisamente esa desconfianza lo que la hería: pensar que él la veía solo como una interesada e ignoraba todo lo que ella ya había dicho y dem