Alina
Siento mis oídos zumbando, todo a mi alrededor es como una especie de pesadilla borrosa, como si no estuviera viviendo lo que estoy viviendo, pero esto es real. El rey Lucian está frente a mí y acabo de decirle que acepto ser su esposa.
Sorin nos declara marido y mujer, se supone que ahora viene la parte del beso. Mi cuerpo se paraliza, estoy tan tensionada que creo que no podré moverme.
Lucian es casi el doble de alto de lo que soy yo, así que tengo que obligarme a mirarlo hacia arriba.