Mundo ficciónIniciar sesiónLe sostuvo la mirada unos instantes y, cubriendo su miedo tanto como podía con una expresión en blanco, dio unos cuantos pasos hacia el centro de la ronda, hacia él, clavando y desclavando sus pies del barro. Notó como, de nuevo, todos los ojos se posaban en ella. Incluso le pareció escuchar risas, pero lo único en lo que podía concentrarse en ese momento era en mirarlo y que no le temblaran las rodillas. ¿En qué otro problema iba







