Rashad.
Última batalla…
Faruk había intentado levantarse cuando escuchó mi orden, pero fue imposible sostenerse en fuerzas, y literalmente lo obligué a recuperarse.
Estaba fuera del palacio, mirando, y detallándolo todo, cuando Nabu, el segundo al mando del ejército de Babel, vino a posicionarse muy cerca de mí.
—Están todos, mi amo… todos listos para ir a dar la mejor sorpresa a esos hombres muertos, que aún no saben que lo están…
Sonreí ante su sadismo, porque si algo destacaba en Nabu, era e