HOLLY
Bien Holly, tu puedes hacerlo.
Me vestí a propósito con ropa seria.
Alejé de mí los vestidos, las faldas, los escotes y las zapatillas.
Pantalón de vestir beige, blusa negra de cuello de tortuga y manga larga, botines al tobillo, el cabello recogido en un moño, ya había practicado lo suficiente con Alice esto de los peinados, collar, mis tres pequeñas arracadas en cada oreja. Rímel y gloss rojo.
Sencilla, sofisticada, pero bonita y, sobre todo, no destacable.
Lo menos que quería era llama