Más tarde Sergio se acercó dándole una tarjeta de habitación. “Ve a descansar, iré en un rato”.
Linda al tomar la tarjeta preguntó con miedo. “¿Nos quedaremos en el hotel?”.
Sergio molesto le advirtió. “No hemos pasado nuestra noche de bodas y ya es hora”. Ella se quedó estupefacta en el mismo lugar.
Empezó a temblar con miedo, un empleado se acercó llevándola a la habitación, ella al entrar se sentó en la orilla de la cama jugando con sus manos, su nerviosismo y miedo eran incontrolables.