6. Un cuarto
Dos días pasaron en ese lugar, siendo cada segundo una tortura mental, y es que no conseguía explicar el porqué ¿ Por qué debía ser él? Y si lo era ¿ Por qué su odiosa actitud?. Entendía que algo estaba claro en ese mundo, uno no podía elegir, solo debía cumplir, lo entendió con Héctor, porque él nunca le dijo que quiso acceder a él por gusto y siempre le repitió la misma frase.
« No somos libres»
Así entendía el hecho de que el pelinegro estuviera metido en esa porquería, pero no sus acciones,