8. Pégame
Brayan era un joven de veinte años, castaño de piel clara y ojos canela, recién llegado a la finca. Su propósito en la vida no era el acabar siendo un perro de un mafioso pero los caminos que nos trazamos no siempre podemos seguirlos. Cuando era adolescente su padre lo abandonó y él debía cuidar de su hermanita por lo que comenzó a hacer trabajos para un jefe de un negocio ilegal. Cuando cumplió los veinte H le contrató de manera fija y así él pudo comenzar a darle a su hermana la vida que ella