66. Cazadores y Víctimas
Llegaron a casa tras la media noche, sin siquiera notar la falta de personal. El silencio era extraño , pasaron por toda la casa hacia su cuarto y no se encontraron con ningún guardia. Entraron al cuarto y Regina de inmediato se cambió de pijama, pero antes decidió darse un baño caliente.
El agua era dulce, no tanto como la del mar ni tan fría, pero al bajar por su cuerpo le daba una linda sensación, una que rara vez sentía.
Estaba tan concentrada que se percató de la entrada del mayor cuando é