Mundo ficciónIniciar sesión—Calma —gemí con el corazón en la boca—. ¿Qué mierda? ¡Casi me matas del susto!
Ella soltó una ligera carcajada y negó con la cabeza pareciendo un poco apenada, tendió la mano para ayudarme a levantar y yo se la acepté.
—Perdón, perdón —dijo,







