REY DE OROS. CAPÍTULO 43. Un vampiro consentido
REY DE OROS. CAPÍTULO 43. Un vampiro consentido
Costanza se plantó delante del escritorio de Alaric con una sonrisa misteriosa. Él, que ya la conocía lo suficiente para saber que esa sonrisa siempre escondía algo, la miró con recelo divertido.
—¿Tú hiciste esto, señora Thorne? —le preguntó con sorpresa.
—Yo mismita y con ayuda. ¿Sabes que eso de ser la otra dueña de esta empresa es fantástico? ¡Todos me ayudan mucho! Así que hoy despejaron tu agenda completa —anunció ella, inflando el pecho com