CAPÍTULO 78. Toxinas y casualidades
CAPÍTULO 78. Toxinas y casualidades
No había conductor de fórmula 1 que se le comparara y probablemente para las diez de la mañana tendría dieciocho multas de tráfico de las cámaras de los semáforos, que Tristan tendría que quitarle gracias a sus encantos para conquistar a las inspectoras. Pero a Rowan no le importaba nada en aquel momento.
Manejaba como si estuviera poseído, con las manos apretadas en el volante y la mente en un torbellino de miedo y confusión. Sentía que el corazón le latía ta