PRECAUCIONES Y NUEVOS INVITADOS.
Arturo.
— ¿Cómo la has dejado? —le pregunté a Mariana, apenas llegó a mis aposentos.
—No te voy a mentir, está muy alterada.
—No debía haberme excedido, pero ¿cómo demonios entró esa alma aquí? ¡Cuando ya se habían sellado todas las puertas espirituales…! No comprendo cómo pudo colarse.
—El alma de esa mujer se ofreció a voluntad a sacrificarse y a exponerse a vagar eternamente en la oscuridad por salvar a Estefanía. Un centinela poderoso la bendijo con luz para que pudiera acceder a