DE REGRESO A LA REALIDAD.
Estefanía.
Las puertas de mi hogar siempre estarán abiertas para ti, Estefanía, y si decides venirte serás cordialmente recibida —fueron las palabras de Libia antes de que Juan, el cochero de la hacienda, viniera por mí.
—Lo tendré presente —le aseguré. Sin embargo, aún no estaba preparada para regresar a los Álamos, ver el rostro de Elizabeth y Lilian me producía desesperación. No sabía qué esperar de ellas; mi situación se veía agravada al descubrir la nueva faceta de Lilian. No pude evitar