Requiem 2:
“Deja que el hierro reconozca al hierro y que el fuego se encuentre con su propia ceniza”
Caminaba por el pasillo del estudio repasando mentalmente cada cambio de posición y cada pasaje difícil de la pieza. No me importaba el ruido de fondo ni la gente que pasaba; simplemente no tenía ganas de interactuar con nadie. Estaba en lo mío, visualizando el movimiento del arco y la presión de mis dedos sobre las cuerdas, usando mi silencio como una barrera para que nadie me molestara ant