Capitulo 44

Gaia

Conan tomó mis hombros con ambas manos y me sacudió bruscamente.

— Gaia, por favor, tranquilízate —por fin pude escuchar su voz, cargada de una preocupación genuina.

Mientras él hablaba, me concentré en su rostro, que estaba desencajado por la preocupación por mí. Sus labios se movían, pero yo solo me concentré en sus ojos, tan negros como la noche.

Me quedé ahí, atrapada en sus ojos negros, tratando de anclarme a la realidad mientra
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App