Mundo de ficçãoIniciar sessãoGaia
El aire fresco golpeaba mi rostro mientras corría por el sendero, alejándome de la pesadez de esa casa donde Conan había preferido dormir en otra recámara, dejándome sola con un vacío que me dolía más que el frío de la mañana. Había dejado a Rhea profundamente dormida, aprovechando ese silencio para escapar de la realidad que me asfixiaba.Pero mientras mis pies golpeaban la tierra, el mundo empezó a cambiar. Sentí cómo esa conexión mágica con la naturaleza, esa que siempre






