Mundo ficciónIniciar sesiónGaia
El camino hacia el corazón del bosque nunca se me había hecho tan largo. Llevaba a Rhea en mis brazos, sintiendo su pequeño cuerpo relajado contra el mío; ella estaba fascinada con las antorchas que flanqueaban el sendero, señalando los puntos de luz con sus dedos curiosos y soltando pequeñas exclamaciones de asombro.—¡Luz, mamá! ¡Mira! —decía, con sus ojos azules bien abiertos.—Sí, mi vida, es para la fiesta —le respondí con emoción.Mi pequeña estaba fascinada co






