Gaia
Mis sueños son tan hermosos que, a veces, temo que la realidad sea solo una sombra pálida de lo que vivo mientras duermo. En ellos no hay preocupaciones, no hay guerras inminentes ni silencios que duelen; simplemente soy plenamente feliz. En esta ocasión, sueño que estoy en la cabaña en el bosque, aquel refugio de madera y piedra que se convirtió en nuestro santuario. Recuerdo una y otra vez los días que pasamos ahí, los más felices de mi vida, grabados a fuego en mi memoria. En mis sueño