Cap. 54 El origen de la santa parte 5 Final.
Como dueña legal del orfanato, designé a una monja de confianza para que se hiciera cargo de todo. Yo estaba muy ocupada. Había empezado a invertir el dinero que tenía en comprar tierras. Sabía que, con el tiempo, esas tierras se volverían valiosas.
Pasó el tiempo. Ya me había ganado el cariño de todos los niños del orfanato. Faltando una semana para invierno, les pedí a las monjas que dijeran a los niños que escribieran cartas con el regalo que querían para esa fecha.
Al leer todas las cartas,