Cap. 53 El origen de la santa parte 4.
Días antes de la subasta, una mañana como a las nueve, visité el orfanato para ver en qué condiciones se encontraba. Quedé horrorizada. Asqueada. Ratas caminaban por los pasillos. El aire olía mal. Sin duda, este era el peor lugar que había visitado.
—Hola, buenos días. ¿Viene a adoptar a alguien? —me dijo una monja, con una sonrisa amable.
—No. Solo vine a conocer el lugar.
—Bien. En ese caso, permita que le dé un recorrido por todo el lugar.
Mientras me mostraba las instalaciones, me explicó q