Cap. 24 Hada madrina.
Ino, además de estar preocupada por la salud de Koizumi, quería ayudarla para que dejaran de hablar mal a sus espaldas. Las chicas de otros cursos solían burlarse de su peso a escondidas, y eso la molestaba.
Solo hablaban mal de ella a escondidas, pues sabían que si la hacían daño Ino les rompería algunos huesos como a los de tercero.
—Bien, lo primero que necesitamos es un poco de nuestra sangre.
—¿¿Sangre?? —Ino quedó aterrada al escuchar eso.
—Buenos días, estudiantes.
—Buenos días, maestra A