La mirada de eclipse era una que conocía perfectamente, aquella con sus ojos entre azules y dorados, aquella que mostraba que no era más que un mestizo maldito por los dioses, que era la razón por la que su majestad en antiguo rey le detestaba y alejaba de su amado hijo el rey Denzell, el cual en aquel entonces no era más que el príncipe heredero, pero entonces su majestad Denzell había decidió que este no era tan malo, que tenía los mismos derechos que él al ser hijo de su padre y por esa razó