Ada se incorporó por primera vez un martes.
Brevemente.
Con dificultad.
Con la expresión decidida de alguien que había decidido que esto sucedería ese día, sin importarle lo que su cuerpo pensara al respecto.
Se sentó.
Miró la habitación.
El pájaro de madera.
Los pájaros uno al lado del otro.
La caja.
Todo desde este nuevo ángulo.
Entonces se cayó de lado.
Xavier la sostuvo.
Ella lo miró.
Sin angustia.
Solo una leve sorpresa de que la sesión hubiera terminado.
Y luego la sonrisa.
Como si todo h