—Tienen nombre —dijo Patrick—. No lo voy a decir por teléfono.
Kara ya se estaba poniendo el abrigo.
—Veinte minutos —dijo—.
Trae a Xavier. No, Martín. Todavía no.
Terminó la llamada y miró a Xavier al otro lado de la cocina de Blake. Ya estaba de pie. Miró a Martín en el umbral.
—Vete —dijo Martín antes de que ella pudiera hablar. Solo esa palabra. Él entendía la geometría de esos momentos mejor que la mayoría. Quién iba hacia lo que se avecinaba, quién se quedaba atrás, manteniendo el equilib