Sucedió un viernes.
Sin planearlo.
Sin realizar.
Simplemente llegó.
Blake le hacía muecas a Ada en el suelo de la cocina.
Caras indignas.
Las mismas que hacía Xavier.
Al parecer, era algo que los adultos hacían con los bebés.
Olvidaban por completo su dignidad.
Ada lo observaba.
El seguimiento.
La casi sonrisa.
Entonces Blake hizo una mueca en particular.
Ella no tenía ni idea de cuál.
Estaba en el umbral de la cocina, observándolo.
Y Ada se rió.
De verdad.
La risa completa.
No un sonido que pu