—Deja de trabajar —dijo Xavier.
Kara no levantó la vista de su portátil. —Ya casi termino.
—Dijiste eso hace una hora.
—Lo decía en serio hace una hora.
Cruzó la habitación y cerró el portátil.
Ella levantó la vista.
Él estaba allí de pie con esa expresión particular, ni severa ni divertida, que se movía en ese punto intermedio que ella había llegado a reconocer como la de Xavier en su máxima expresión.
—Dos semanas —dijo—. Patrick dijo dos semanas. Han pasado cuatro días. El caso lo están cons