Mártir, malvada, princesa…
—Muy bien… aquí podemos ver todo el cuerpecito formado del bebé…
La sala estaba llena.
Zulema cruzaba sus dedos, Adalia estaba tomando de las manos con el rey Rabbuh, mientras Zahida tenía su mano apretando la de Hakim, y mirando la pantalla.
—¡Por Alá, doctora…! ¡Díganos…!
La mujer sonrió, y asintió.
—Zahida cumple sus cuatro meses. Y podemos ver perfectamente el sexo aquí… —ella señaló en un clip por la pantalla, pero nadie podía visualizar muy bien—. Es una niña…