Lo volvería a hacer…
Los ojos de Hakim brillaron cuando ella lo pidió y no pudo evitar raspar su boca con sus dedos, para luego pegar sus labios y meter su lengua para profundizar su beso.
Zahida tembló un poco. Aún se sentía débil. Le dolían las costillas, pero su necesidad por Hakim era mucho mayor.
Ella se corrió un poco a su lado, y sintió cómo los brazos de Hakim la envolvieron. Sus respiraciones comenzaron a ser rápidas, y aunque las punzadas del dolor de sus costillas le recordaban que n