UNA CENA TENSA.
—Fue hace un año exactamente… El príncipe solo dijo cosas terribles de usted, que tenía pensamientos suicidas desde hace mucho, y Adilá siempre apoyó su testimonio…
Zahida sintió cómo se le amargaba la boca, y negó.
—¿Hubo un sepelio? —Laya asintió.
—Su padre asistió… —Y en ese momento Zahida se levantó.
—Mi padre… —Pero Laya se apresuró a decir.
—Siento darle esta noticia, pero él falleció unos meses después…
A Zahida se le escurrieron las lágrimas al instante y si no fue