REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 49. Un accesorio de seguridad
REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 49. Un accesorio de seguridad
Mi cabeza se echa atrás, mi espalda se arquea y sé lo que viene, solo que no espero la condenada ternura con la que viene. No puedo evitar que mi piel se erice mientras siento cada centímetro de su miembro que me invade. Mis paredes laten con fuerza a su alrededor, como si lo llamaran, y las manos de Christian se aferran a mis caderas con fuerza, como si quisiera controlarse para no hundirse en mí de un solo movimiento solo movimiento.
Un