REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 3. Solas en la noche
REINA DEL ODIO. CAPÍTULO 3. Solas en la noche
Al principio solo escucho un murmullo. Es como si alguien hablara lejos, en un lugar donde no puedo alcanzarla. Mi cabeza me da vueltas. Me arden los ojos por tantas lágrimas y me duele el pecho como si me hubieran arrancado algo de adentro.
—¡Oye! ¡Despierta! —la voz es suave, amable… demasiado dulce para ser de alguien de la calle. Lo sé porque en una semana aprendes bien a reconocer las voces ásperas cuando te echan de algún sitio.
Algo me sacude