REINA DE HIELO. CAPÍTULO 26. Una prueba
REINA DE HIELO. CAPÍTULO 26. Una prueba
Sonrío por lo bajo, es inevitable. Tal parece que esto de ser colágeno será cierto, porque Viktor apoya un hombro en el marco de la puerta como si fuera un colegial apoya en una taquilla y me mira desde arriba.
—¿Para qué quieres que te escriba? ¿Te preocupa que me desvíe del buen camino?
—¡Mucho! —acepta y yo le ruedo los ojos.
—Perfecto —digo, bajando un poco la voz—. Ya nos vamos conociendo.
Me despido y subo a mi auto, y regreso con una sensación rara