CAPÍTULO 22. Dinero por dinero
CAPÍTULO 22. Dinero por dinero
Estoy recostada en el diván de la joyería, con la respiración aún desacompasada y los pensamientos y el cabello revueltos. El frío de los diamantes sobre losque estuve hace unos minutos todavía parece adherirse a mi piel, pero antes de que pueda hacer algo al respecto, una gabardina aterriza sobre mi cuerpo.
—A este paso, terminaré con un guardarropa entero a costa tuya —comento mientras abro los ojos y la sonrisa descarada de Viggo es lo primero que me recibe.
Es