Mundo ficciónIniciar sesiónReiko
-Por favor quédate, porque no me siento muy …- se incorporó y tapó con fuerza su boca, su estómago subió hasta su boca y sus ojos llorosos me anunciaron que iba ocurrir lo inevitable.
Salté de inmediato sobre su cama y con la mano derecha agarré un florero de losa, tiré las flores y el agua al piso, lo puse debajo de su boca y le tomé el pelo con la otra mano.
Ella v







