En menos de una semana, Deva y Dylan Taylor estaba divorciados. Tal y cómo nos imaginamos el abogado no fue capaz de jugar sucio otra vez, ya había ido bastante lejos y al menos lo poco que le quedaba de moral le hizo hacer las cosas bien esta vez.
Dylan no era un hombre malo, si no que lo corroía la ambición. De pequeño le faltaron muchas cosas materiales. Su padre había muerto cuando él tenía a penas 5 años y su madre al tiempo se fugó con un hombre rumbo a otro estado. Su abuela paterna se h