Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio se había convertido en su única compañía. Cuarenta y ocho horas habían transcurrido desde que Danna había cerrado la puerta de su habitación, y el mundo exterior parecía haberse desvanecido como un espejismo cruel. La luz del amanecer se filtraba entre las cortinas de seda, proyectando sombras alargadas sobre el suelo de madera noble que no había pisado desde que decidió encerrarse en su propia prisión em







