Mundo ficciónIniciar sesiónLa madrugada francesa los esperaba al otro lado de la frontera cuando los dos sedanes arrancaron en la penumbra del amanecer. Igor había calculado cada detalle: doce horas de viaje, tres paradas para combustible, documentación falsa distribuida según los grupos de pasajeros. El aire matutino portaba la promesa de un territorio nuevo, lejos del alcance inmediato de Don Vidal.
En el primer vehículo, Igor mantenía las manos firmes sobre el volante mientr







