Mundo ficciónIniciar sesiónLa limusina negra atravesó las calles de Moscú como una sombra silenciosa, alejándose del aeropuerto mientras el sol comenzaba a descender en el horizonte invernal. Dmitri Volkov observaba por la ventana tintada, su rostro impasible reflejado contra el cristal, los dedos tamborileando un ritmo irregular sobre el reposabrazos de cuero.
Habían pasado cuatro días desde que ella partiera. Cuatro días que se habían extendido como una et







