Mundo ficciónIniciar sesiónLa casa estaba demasiado silenciosa. Danna Arnes yacía inmóvil en la cama, con los ojos abiertos en la oscuridad, escuchando la respiración profunda de Liam a su lado. Exhausto. Él había caído dormido casi instantáneamente después de la ducha, después de quemar la ropa, después de desmontar las armas y arrojar las piezas al río. Después de matar a cuatro hombres.
Cinco, corrigió su mente. Don Vid







