Mundo ficciónIniciar sesiónLa ciudad dormía bajo un manto de neblina costera cuando Igor Petrov ajustó por última vez el uniforme de mantenimiento que había robado tres horas antes. El tejido áspero olía a detergente industrial y sudor ajeno, pero el corte era perfecto, el logotipo del hotel bordado con precisión corporativa en el pecho izquierdo. A su lado, Liam revisaba metódicamente su arma—una Glock 19 con silenciador artesanal que Igor había ensa







