Mundo ficciónIniciar sesiónEl teléfono vibró contra la mesita de noche con la insistencia de una alarma de emergencia. Igor despertó antes del segundo timbrazo, el instinto militar activándose como un interruptor automático. Las tres y siete minutos de la madrugada. Nadie llamaba a esa hora con buenas noticias.
—Ruiz —la voz del agente de Interpol sonaba tensa, sin los preámbulos habituales.
—¿Qué pasó? —I







