Mundo ficciónIniciar sesiónEl whisky quemaba menos en el tercer trago. O tal vez sus terminaciones nerviosas habían decidido rendirse, igual que todo lo demás en su vida. Stephano giró el vaso entre sus dedos, observando cómo la luz dorada del bar se fragmentaba a través del líquido ámbar, creando pequeños destellos que le recordaban a los monitores de la NICU donde Leonardo luchaba por respirar.
Mi genética. Mi familia. Mi maldita culpa.
El B







