Mundo ficciónIniciar sesiónEl café se extendía como un refugio de normalidad en medio del distrito financiero de Ginebra, con sus mesas de madera clara y el murmullo constante de conversaciones en tres idiomas diferentes. Igor había llegado quince minutos antes de la cita, ocupando una mesa cerca de la ventana que le permitía observar tanto la entrada principal como la salida de emergencia. Sus dedos tamborileaban un ritmo silencioso contra la superficie pulida mientras revisaba mentalmente







