Mundo de ficçãoIniciar sessãoSam
Por un segundo intento creer que lo que acaba de decir Paul tan sólo es fruto de mi mente envenenada por la furia, pero lo descarto cuando sus ojos verdes como los de Becca se abren con impresión al darse cuenta de lo que acaba de decir.
En ese preciso momento me doy cuenta de que lo que he escuchado es tan real como la tensión entre nosotros, que parece amenazar con despellejarme vivo sino juego bien mis cartas.







